Brillith, la niña que pedía que la abrazaran
Inicio de crónica enfocado: acontecimiento y 3ª persona
Eran tan solo las 08:45 de la
mañana de un 18 de septiembre del año 2012. La joven Brillith González, con 14
años y vestida con sudadera y camisa blanca. Sentada en su pupitre se levantó y
cogió su morral caminando rumbo hacia la
cancha de básquet. Brillith no iba sola, la acompañaba su morral que caía en
sus hombros y en sus manos jugueteaba un revolver calibre 38. Se vio pensativa.
Disparo dos veces. El primer tiro al aire, el segundo justo en su estómago.
Su muerte fue instantánea, la
bala afectó la arteria iliaca derecha y al llegar al hospital ya no tenía
signos vitales, se percibía en los alrededor del centro educativo donde murió Brillith
el vacío y el desasosiego por la pérdida de la joven.
Inicio de crónica enfocado: lugar y 1ª persona
Mariquita (Tolima). Soy Brillith González
y quiero volver a estudiar. No quiero
atrasar más mis conocimientos por el trabajo o por estar en las calles. A inicios
del próximo año iré al instituto Francisco Núñez a matricularme pero antes hablaré
con mi amiga Mireya Herrera, ella tiene
21 años. Me enteré de que necesito un acudiente mayor de edad y ella puede
ayudarme. Me dijo que lo haría siempre y
cuando me portara bien. Sé que es difícil, pero no tengo a nadie más.
Ingrese a sexto grado con este
compromiso, pero en realidad no me gustan las clases. Quiero jugar futbol y
ayudar a mis compañeros que son más pequeños que yo. Hable con la directora
para que me permitiera llevar a mis compañeros de grupo a tomar el refrigerio
al frente del colegio y accedió. Me siento bien estando pendiente de que todos
coman lo que les sirven, aunque yo no acepte nada de lo que me den, no me
gusta.
Me siento muy bien estando en el
colegio, sentada en mi pupitre y apoyando mi cabeza, aunque a mis profesores
les moleste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario